Que difícil es tener que decidir todos los días querer cambiar.
Rutina diaria:
Despertar
--- Oh no! otro día con este cuerpo
Levantarse
--- Pareciera que mi cuerpo es el mismo de ayer no importa el sacrificio
--- Que me pongo? uuuf!
Pararse frente al espejo
--- Si solo no tuviera esta panza, estas piernas, estos brazos, oh no mira la espalda! uuuf.
--- Que me pongo?
Desayunar
--- mejor no desayuno
Trabajo
--- por lo menos no luzco como aquella
--- como vera la gente mi gordura? oh no!
Salida
--- como pude negar esta invitación? bye-bye voluntad
Casa
--- soy un elefante otra vez tire la dieta por la borda
--- creo que engorde 2 kilos hoy
Cama
--- mañana voy a intentar de nuevo
Esta es mi rutina Hoy, pero ya estoy harta y como mi motivación no me ayuda he decidido empezar a añadir a esta rutina cosas que considero positivas para mi salud.
Lo que espero conseguir en algún momento es tener tantas cosas positivas en la rutina que no haya tiempo para las cosas negativas.
Mi primera decisión es: No beber alcohol hasta el 1 de Diciembre.
No es porque considere que el alcohol sea malo para la dieta (a pesar de que he leído que es contraproducente) la razón por la cual tomo esta decisión es porque beber me hace perder la motivación, me baja la guardia, me relaja y dejo de estar enfocadas en las cosas que realmente importan.
Mi segunda decisión es: Perder 1 kilo por mes.
Si si, veo que 1 kilo por mes es muy poco, pero la verdad es que quiero poner una meta realizable, una meta que no me castigue o que cuelgue sobre mi cabeza cada vez que respiro. Quiero poder relajarme y sentir que todavía puedo seguir un plan.
Mi tercera y última decisión este mes: Realizar 2 caminatas largas por semana.
Elijo caminar porque es una actividad que disfruto, jamás podría comprometerme a ir al gimnasio 2 veces por semanas porque seguro no duraría.
Esto es todo. Trataré de serme fiel.